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| Por primera vez, Colombia buscará llegar a los cuartos de final. |
Siempre habrá un antes y un después para
Colombia desde la llegada de
José Pekerman como DT. El conjunto cafetero arrastraba altibajos en la clasificación hacia la Copa del Mundo, hasta que una dura derrota como local frente a la Argentina (2-1), por la tercera fecha, le costó el puesto al entrenador
Leonel Álvarez, aquel extraordinario volante central de la época de oro colombiana de los años ‘90.
Entonces, el argentino tomó la dirección del equipo y le cambió la mentalidad por completo: esta poderosa
Colombia ha celebrado su mejor eliminatoria, con cinco triunfos sobre seis partidos para clasificar en un cómodo segundo puesto, apenas dos puntos por debajo de la selección albiceleste, con gran poder de gol y con la valla menos vencida.
Colombia volverá a jugar un
Mundial después de 16 años. Será su quinta participación en la Copa y en este caso tendrá grandes beneficios: por primera vez será cabeza de serie, su fixture en cuestión es altamente positivo, será local en Sudamérica y gozará de un clima tan chévere que lo hará sentir como pez en el agua.
Con estos condimentos a favor, tendrá como principal objetivo ratificar su nivel de juego tan contundente y demostrar su jerarquía para derrotar a las potencias de siempre y aspirar -al menos-, a quebrar la barrera de los octavos y meterse por primera vez entre los mejores ocho equipos del
Mundial.